A PESAR DE SUS GRAVES PROBLEMAS, LA UNIÓN EUROPEA ES MÁS NECESARIA QUE NUNCA
CONCLUSIONES DEL FORO EUROPEO SOBRE LAS FORTALEZAS Y DEBILIDADES DE LA UE FRENTE A LA CRISIS GLOBAL
El Foro anual de la sección española de la Asociación Internacional de Antiguos Funcionarios de la Comunidad Europea (AIACE-España) reunió el 25 de junio de 2026, en la sede de las instituciones comunitarias en Madrid, a Joaquín Almunia, ex vicepresidente de la Comisión Europea y comisario de Competencia y, en su primera etapa en Bruselas, comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, e Íñigo Méndez de Vigo, casi dos décadas eurodiputado y Secretario de Estado para la Unión Europea. Dos expertos de alto nivel y larga trayectoria, entrevistados por la periodista Asunción Valdés, exdirectora de la Oficina del Parlamento Europeo.
Joaquín Almunia, Asunción Valdés e Íñigo Méndez de Vigo.
El objetivo era no solo recordar las cuatro décadas de la entrada efectiva de España en las entonces Comunidades Europeas, sino la situación actual de la UE, atrapada en el juego de poderes de Estados Unidos, China y Rusia, con la guerra a las puertas de países comunitarios y la iniciada motu proprio por el presidente Donald Trump contra Irán, que perjudica las economías de sus aliados.
En junio de 1970, la CEE y la España franquista firmaban el Acuerdo Comercial Preferencial, un paso de la dictadura que en febrero de 1962 había solicitado el ingreso formal. El joven licenciado en Derecho y Economía por la Universidad de Deusto, Joaquín Almunia, llegaba a Bruselas en 1972 para trabajar en el Consejo Superior de Cámaras de Comercio y seguir las difíciles relaciones de nuestro país con las economías prósperas del Mercado Común.
“La ausencia de democracia impedía la incorporación de España a las Comunidades Europeas”, manifestó Almunia ante el numeroso público que asistía al Foro. Hubo que esperar a la Transición para que se iniciaran las negociaciones tras las primeras elecciones por sufragio universal de junio de 1977; negociaciones que culminaron con la firma del Tratado de Adhesión española y portuguesa en junio de 1985. En enero del año siguiente, la Europa de los Doce vivió el ingreso efectivo de los dos países de la Península Ibérica.
Maruja Gutiérrez, presidenta de AIACE-España, bromea con los ponentes sobre la hora algo taurina de la convocatoria -las cinco y media de la tarde.
El ex vicepresidente de la Comisión Europea y ex ministro, Joaquín Almunia, y la periodista Asunción Valdés.
En 1973, Iñigo Méndez de Vigo entraba en la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense, después de estudiar bachillerato en el Colegio Alemán de Madrid. Ganó por oposición el puesto de Letrado de las Cortes Españolas, pero en 1984 pidió la excedencia para ir a trabajar a Estrasburgo con Marcelino Oreja, Secretario General del Consejo de Europa.
“Desde muy joven, aprendiendo también francés e inglés, me di cuenta de la necesidad de ir rompiendo el aislamiento español hasta que nuestro país volviera a ocupar el puesto que le correspondía en la escena internacional con la incorporación a la Comunidad Europea”, nos dijo el que fuera también ministro de Educación, Cultura y Deporte, y Portavoz del Gobierno con Mariano Rajoy.
Además, la ampliación a España y Portugal impulsó la integración comunitaria. “La segunda mitad de los años ochenta -añadió Valdés- se caracterizó por la gran cabalgada; el dinamismo aportado por el Acta Única Europea que puso en marcha el Mercado Interior para hacer realidad la libre circulación de personas, bienes, servicios y capitales. Lástima que en 2026 aún no se haya completado. Por eso, la Europa de los 27 ha perdido competitividad y peso en la escena mundial”.
La moderadora preguntó a Almunia que fue ministro de Trabajo y Seguridad Social, y de Administraciones Públicas en dos gobiernos de Felipe González, cómo Europa puede hacer valer sus fortalezas. Con aproximadamente 450 millones de habitantes es el mayor exportador mundial de servicios y el segundo mayor exportador de bienes, el euro es la segunda moneda de reserva mundial.
Sin embargo, lamentó Almunia, no solo hemos perdido competitividad y peso en la escena mundial, nuestra economía ha perdido productividad respecto a Estados Unidos y China, como advirtió Mario Draghi en su informe, cuyas recomendaciones debemos cumplir para revertir nuestra falta de crecimiento, invirtiendo en industria, tecnología y defensa, sectores en declive en la Europa de los 27. Otro de los informes encargados por la Comisión Europea, el del ex Primer Ministro italiano, Enrico Letta, denuncia la falta de Unión Bancaria en la UE, lo que facilita la marcha de capitales europeos hacia Estados Unidos.
Los dos ponentes criticaron la incapacidad de los responsables comunitarios para poner en práctica lo que proponen esos estudios. “En Bruselas analizamos y diagnosticamos muy bien, pero falta ambición para llevar a cabo las soluciones propuestas”, destacó Méndez de Vigo. La explicación de Almunia a esta debilidad de la UE es el desplazamiento del poder de la Comisión Europea al Consejo formado por los Estados miembros, recordando el gran empuje a la integración comunitaria, liderado por Jacques Delors, presidente de la Comisión a finales de los ochenta y principios de los noventa.
Debate sobre “Fortalezas y debilidades de la UE frente a la crisis global”
En primera fila, entre otros, los erasmus Camino Donezar y Julio Mestre, el embajador Rafael Fernández-Pita y Daniel Calleja, director de la Representación de la Comisión Europea en España.
En las vísperas del Foro, el Parlamento Europeo dio luz verde al euro digital. Se espera que se implante en 2029. ¿Llegaremos a tiempo de competir con el oligopolio de empresas norteamericanas de pagos por internet? -planteó la moderadora.
Es lo que pretende esta medida, subrayó Almunia, que alertó del poder de Estados Unidos y China para bloquear, si quisieran, nuestras operaciones a través de tarjetas de crédito, móvil o monederos digitales, cada vez más frecuentes frente a la disminución de pagos en efectivo. La supresión de las altas comisiones que cobran las empresas dominantes favorecerá sobre todo al pequeño comercio, aportará liquidez al sistema, redundará en el enriquecimiento de nuestra sociedad y, en definitiva será una alternativa para lograr la soberanía económica que la UE necesita.
Otra señal positiva que lanza Bruselas, frente a la utilización de los aranceles como arma política por Trump, -apuntó Valdés- es la firma de tratados de libre comercio con grandes zonas como Mercosur o la India, pendientes de ratificación o informes de otras instancias. La Unión Europea posee la red más grande de este tipo de tratados que favorecen los intercambios comerciales, la inversión, el respeto de los derechos humanos, la protección del medio ambiente y, en definitiva, el crecimiento. Para que entren en vigor necesitan la aprobación del Parlamento Europeo. Por eso, Méndez de Vigo, que como eurodiputado ha participado en numerosos de esos debates, defiende siempre la apertura comunitaria que fomente el desarrollo, la mejora de los estándares laborales y la competitividad.
Díez años del Brexit
La marcha atrás de uno de los acuerdos comerciales más importantes de la historia de la Unión Europea no podía faltar en el debate del Foro de la AIACE: el 23 de junio de 2016, los británicos decidieron en referéndum, por estrecho margen, su salida de la UE. Uno de los asistentes preguntó por la relación Londres-Bruselas.
El club comunitario ha perdido un socio muy importante, especialmente en materia de seguridad y defensa. Es en esas áreas donde las relaciones son más fluidas no solo por la participación conjunta en la OTAN, sino por el firme apoyo de la UE y del Reino Unido a Ucrania desde la agresión rusa de 2022. Para Méndez de Vigo, la solidaridad europea ha funcionado y no es fácil lograr esta cohesión entre 27 Estados miembros.
Las relaciones Bruselas-Londres en asuntos comerciales y de cooperación se rigen por acuerdos alcanzados a partir de 2020 y, aunque pensar en el regreso a la UE no entra abiertamente en los objetivos de los políticos al otro lado del canal de La Mancha, es cierto que sí se advierte un deseo de acercamiento pragmático por parte de los británicos. En cualquier caso, Almunia recordó que las condiciones por parte de Bruselas no se relajarán.
Mientras, la UE, a pesar de sus serios problemas, sigue atrayendo países que ven en la organización supranacional más original de la historia, un faro de esperanza, estabilidad y bienestar. En efecto, según el ex diputado en Estrasburgo y en la Carrera de San Jerónimo, los europeos podemos estar orgullosos de someternos a la reglas del Estado de Derecho. “La Unión Europea tiene enorme potencia, hay que recuperar la voz en el mundo, por eso la criticamos porque la queremos mejor y más fuerte. Ante los desafíos geoestratégicos, cada país no puede hacer nada individualmente”, concluyó Méndez de Vigo.
La moderadora y el ex eurodiputado y ex ministro, Iñigo Méndez de Vigo.
Numeroso público de varias generaciones llenó la Sala Europa.
El décimo aniversario del Brexit viene a demostrar que la UE es cada vez más necesaria. El balance de la experiencia británica es inestabilidad política y declive económico. Siete Primeros Ministros al frente del Gobierno y un descenso del PIB entre el 6 y el 8 por ciento por haber dejado la unión aduanera y el mercado interior.
El también ex diputado en el Congreso, Almunia, criticó que la UE se haya quedado atrás en IA y que sea irrelevante a escala global. No obstante, explicó el caso de un país rico como Islandia que está considerando volver a negociar la adhesión. El 29 de agosto de 2026, sus ciudadanos deciden en referéndum, si recuperan la condición de país candidato al que renunció en 2015. Las pretensiones expansionistas de Trump sobre Groenlandia chocaron con el firme rechazo de los 27 a la injerencia en un Estado miembro como Dinamarca. Cuando el imprevisible presidente norteamericano, el pasado mes de enero en Davos, confundió la isla danesa con el país nórdico que es isla de enorme valor estratégico, los islandeses debieron ver las orejas al lobo y, tal vez, pensaron que estarían más protegidos dentro de la Unión Europea. Lo decidirán democráticamente como se decide todo en la UE. Otra de sus fortalezas.
Coctel de amistad
El animado debate continuó en torno a una copa de vino español entre los vicepresidentes de AIACE-España, Francisco Fonseca y Alejandra Cas Granje, el Secretario General Juan Antonio Campos, el tesorero Alfonso González Finat, miembros de la Junta Directiva, Antonio Espino y Victoria Zabala y otros asociados, como Monique Aubel, Carmenchu Ortiz o Fernando Carbajo. La Universidad estuvo representada por el profesor Miguel Ángel Ruiz de Azua, Decano de honor del Colegio de Licenciados y Doctores en Ciencias Políticas y Sociología. El Periodismo, por José Hervás y Manuel Florentín. También asistieron, entre el numeroso público, la científica Mila Candela, Juan Galvañ Valdés, técnico superior del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, Juan Cuesta, presidente de Europa en Suma, Victoria Vega Calderón de Equipo Europa, y la más joven del Foro Europeo, la estudiante de Bachillerato Alicia Sánchez Sanz.







